Querido futuro,

Supongo que allá donde estés recordarás 2015 como el año en que en España celebramos ‘la fiesta de la democracia’ hasta en cuatro ocasiones. No somos los únicos, pues en Gran Bretaña o en Grecia han contribuido a esa fiesta. Resultados aparte, este año electoral me brinda la ocasión de escribirte de nuevo.

A nadie hoy se le escapa que las canciones son un poderoso instrumento de comunicación en esta ‘democracia mediática’. Y me atrevo a pensar que en tu inevitable época no será menos, pues los ‘universales’ son los únicos que escapan de la trinidad temporal, pasado, presente y futuro. Su capacidad para cambiar actitudes y animar pasiones, aunque sea en 3 minutos, no sólo es conocida, sino que se usa intencionadamente. Quién no ha querido conquistar a una chica con una balada, por ejemplo, o quién no pone música para animar una fiesta. Sin duda la relación entre comunicación política y emoción musical, da lugar a un rompeolas de los favoritos de los equipos de campaña para atrapar el

Leer más…

Anuncios