Echar la persiana. Irse de vacaciones. Desaparecer de donde se te puede ver rutinariamente. Hacer nuevas rutinas en sitios nuevos o distintos. En uhn apalabra. Vacaciones. Con mi estela o perseidas agostíes, salgo  de mis caminos. “Huir en un día de verano nunca fue tan evidente” (“to go away on a summer’s day / never seemed so clear” – Holiday, Vampire Weekend).

La música pop-rock ha prestado bastante atención a las vacaciones, sobre todo desde el punto de vista juvenil del dolce far niente. Como la literatura. Como el cine. Quizás solo superado por la temática del (des)amor, el período estival es un favorito de los compositores. Basta buscar holiday o summertime. Aunque a veces unida con el contraste de la tristeza. Scoprions, por ejemplo, lo retrataba así, de forma previsible y placentera:

Exchange the cold days for the sun – cambia los días fríos por el sol
A good time and fun – un buen rato y diversión
Let me take you far away – déjame que te lleve lejos
You’d like a holiday – te encantarán las vacaciones

Si lo piensas, siendo sus autores alemanes, este deseo es el que nos da de comer en el sur: sol, amor, diversión… el resultado es Mallorca.

Para mí, lo primero para aprovechar las vacaciones es irme con la sensación del deber cumplido. Qué digo, con el tiempo aprovechado al máximo. Hoy, por ejemplo, echo el cierre durante un mes habiendo atravesado la Casa de Campo corriendo y con el trabajo al día. Me llena poder gritar con Boys like Girls, ese grupo poppy de Boston, que “necesito unas vacaciones” (I’ll run away / I need to take a holiday).

Sin embargo, he observado que para mucha gente las vaciones son una rutina más del año, como la noche para el día. No estoy de acuerdo. Debe ser un momento especial, quizás más que la Navidad. El parón de verano debería servir para reflexionar, para hacer balance y renovar los propósitos. Quizás sea por la fuerza del calendario escolar, pero sinceramente creo que el cambio de año del 1 de enero es más simbólico que real.

El tiempo de descanso, el salirse del camino, los viajes (aunque sea al pueblo familiar), los días más largos, y ya en la versión más exótica, el amor, la diversión, o la familia, son momentos propicios para la reflexión y la introspección. No debería pasar un solo día sin que antes de calzarse las chanclas no recordemos lo mejor y lo peor del curso pasado. A continuación, mientras uno se pone la protección solar hay que ir reuniones lolas intenciones parta el que viene. Recomiendo aprovechar el silencio que impone la brisa marina y el rumor del oleaje del mar para escuchar música “intensa” y bucear dentro de uno mismo.

 

Y después, me adhiero a lo que propone Tom Petty en su último disco, Hypnotic Eye:

Take what you can – agarra lo que puedas
All you can carry – todo lo que puedas llevar
Take what you can  – agarra lo que puedas
And leave the thoughts behind – y olvídate de tus pensamientos
We got to run – tenemos que (huir) correr

Pues eso, reflexiona – olvida – corre: es lo que voy a hacer desde hoy mismo.

la foto

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