No voy a negar que tengo cierta aversión tanto a los villancicos tradicionales españoles como al folclore cristiano que los inspira. No quiero ofender a nadie (parece que se puede bromear con todo menos con estas cosas), pero esas letras imposibles (y beben y vuelven a beber) y ese imaginario de pesebre (y el niño que está en la cuna o pastores venid, pastores llegad) resultan friki cuando menos. Después llegan las versiones de colegio que convierten a un grupo de niños en pastorcillos y pastorcillas en funciones que a mí nunca me han llamado la atención, ni siquiera cuando actúan mis hijos. Precisamente hoy se me ha ocurrida este breve post escuchando la versión del coro escolar de (simply having) a wonderful christmas time, de sir Paul McCartney, y compararla mentalmente con el arre borriquito. No hay color!!

Lo siento pero en este tema, dado que parece que hay que poner una banda sonora al solsticio de invierno, prefiero también la música pop-rock. Prefiero la música que suena a la música que me gusta, con letras típicamente navideñas.

He creado una pequeña lista en spotify que se llama “villancicos sin caspa” para tratar de ilustrar lo que trato de decir. Buena música que emplea imágenes del hemisferio norte: nieve, buenos sentimientos, santa claus, etc.

Entre ellos me doy cuneta de una imagen, al menos curiosa: los villancicos sobre la blanca Navidad en la música negra son un género en sí mismos.

Es curioso cómo los grandes artistas del estándar estadounidense de los 40 y 50 han dedicado mucha atención a este género. Desde Frank Sinatra hasta Bing Crosby, prácticamente todos los de la Motown, etc. Y todos los posteriores herederos de esos estilos han grabado discos navideños. Y, hoy en día, ya es tan tradicional como el muérdago la canción de navidad de los Killers. Una razón más para cogerles manía.

En fin, felices fiestas. Lo que nos dejen.

 

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