Escuchar ciertas músicas es hacer arqueología musical, casi una transgresión. El rock progresivo es muy pretencioso, grandilocuente y a veces hasta cargante, pero es también la única oportunidad de merodear (preferiblemente a solas y sin distracciones) por universos sónicos que ya no existen. Es como la vida misma: te despiertas tranquilo y al momento te aceleras y pasas de un compás 4/4 a 7/8 por un gesto, una mirada, una emoción.

Últimamente he estado escuchando y revisando la música de Genesis, mientras no veía los toros en La 1. Y he llegado a varias conclusiones:

1.- Su obra sinfónica es breve pero enorme: ahí queda the cinema show!!! Selling England by the Pound es un disco espectacular, que se derrama en múltiples direcciones, empujada por la voz, las letras, los instrumentos… Por alguna razón en iTunes el precio de los discos de 1973 sigue siendo el estándar de 9,99€ frente a los 6 o 7 € de Emerson, Lake & Palmer (que no del Tales de Yes, por ejemplo).

2.- Mi déficit de atención a Génesis tiene un culpable: David Gilmour. Banks era a génesis lo que Gilmour a Pink Floyd: el definidor de un estilo marcado por un genio, Gabriel/Collins o Waters.

3.- Su curso hacia lo comercial merecía otro nombre. Cómo comparar the lamb lies down in Broadway con Invisible Touch? La gente de mi generación recuerda más la etapa Collins de los 80 y 90 que la de Gabriel de los 70.

4.- Es difícil sostener un proyecto (da igual de qué tipo) mucho tiempo con dos o tres egos… Collins, Gabriel, Hacket… Lennon, McCartney, Harrison, Starr… Waters, Gilmour, Wright…

Para empezar no conocía bien su trabajo y eso se debe a que en mi casa no había entrado tanto como Pink Floyd. Sin embargo, recuerdo bien la portada de Duke, manchada de café y humo de tabaco negro. Ese recuerdo me evoca ahora, 30 años más tarde, noches de tocadiscos y sueños. Entonces la música rock vivía.

 

Entonces la música rock aspiraba a ser algo genuino, a importar. Ahora no es más que un producto comercial, como una noticia o un acto democrático. Un mero producto.

Y ahora que escribo en un MacBook Pro y me sumerjo de lleno en un universo OS X, preñado de imaginación que Microsoft solo puede tratar de imitar, y recordando la biografía de Steve Jobs, pienso que el rock progresivo era muy Apple. Jobs ató los principios de la manzana al hipismo y a la música de los 70.

 

 

Termino con una cita de uno de los antiguos miembros de Genesis prestada de wikipedia:

Cuando yo aún estaba en Genesis, nunca olvidaré estando de gira en Norte América en 1973 cuando intentábamos conseguir repercusión allí y oír a John Lennon decir […] que amaba el álbum Selling England By The Pound. Incluso si yo ya no vendía un álbum más en mi vida – siempre recordaré eso. No hay nada mejor que eso – un tributo de Lennon”.

 

Anuncios