Dire Straits era un grupo que, aun casi veinte años tras su disolución, sigue estando muy presente en la vida (musical) de mucha gente. Yo era uno de sus mayores fans en los 80, pero el “largo” intervalo entre Love over gold y brothers in arms, causó estragos en mi idolatría. Sin embargo, al final creo que me permitió abrir horizontes y abandonar esa monogamia.

3 años pueden parecer pocos, pero si vives prácticamente de la música de Mark Knopfler cuando tienes 10 años, se convierten en interminables. Y cuando, por fin, aparece Brothers in arms en 1985 ya no era lo mismo. El estilo había cambiado. De hecho ha declarado recientemente que “fue un accidente”. Qué lejos quedaba de Alchemy, ese momento musical inmarcesible. Ya no se trataba de temas con largos solos de uno de los mejores guitarristas del mundo (el 15º según Rolling Stone), único por no usar púa (fingerpicking) y su vibrato, sus matices, su sonido inconfundible. El estilo era pop y muy pegadizo, que lo convirtió en un éxito absoluto: grammys, discos de platino, numero uno… pero algo no encajaba con su descomunal discografía anterior.

Años más tarde, en 1991 apareció On every street. Para mí confirma la descomposición, el nuevo estilo que aunque fuera publicado bajo la marca Dire Straits, es plenamente Mark Knopfler como lo hemos conocido después. Destaca la práctica ausencia de solos de esa guitarra mítica. Parece como si Knopfler hubiera dicho: “qué pesados con los solitos… que no me agobiéis que ya no va a haber más”. Y en su lugar, aparecen insulsos teclados y pedal steel guitars… Calling Elvis no me dejará mentir, pues entre el vídeo y el estilo poco más puedo yo añadir:

y a partir de ahí, Knopfler empieza su carrera en solitario

Desde luego, es legítimo cambiar de estilo y evolucionar. Pero esto es un blog y una dosis de maldad siempre es sana. Por eso quiero poner el dedo acusar y dar una explicación a la vez. Para mí la respuesta está en un nombre: Guy Fletcher, el Yoko Ono de Dire Straits (DS).

GF es el segundo por la izquierda

¿Quién es Guy Fletcher? Era un músico de sesión, del montón, que en 1984 conoció a MK. Y desde entonces no se han vuelto a separar: MK, “tú y tu amigo”, ese que ha hecho que todo el fascinante universo musical de DS se transforme en algo relativamente pobre, mediante el uso masivo de teclados y sintetizadores. También contribuyeron las voces y la colaboración en la producción hasta que languideciera hasta la aparición de Golden Heart en 1996. En esta primera obra en solitario, la presencia de Guy es total, y así seguirá siendo hasta el próximo Privateering. No solo ha fagocitado el sonido de DS y de MK sino que también le ha rebajado el tono, convirtiéndolo en un largo bostezo.

Luego aparece el resto de elementos concomitantes a ese estilo: Chet Atkins, Emmylou Harris, The 96rs, el genio de la pedal steel Paul Frankling… y la sublimación de todo ello: los Notting Hillbillies.

En 2000 asistí ilusionado (y casi con cinta en el pelo) al concierto de MK en el Palacio de los Deportes. Ese día, al salir, me borré como fan. Pasé a engrosar las listas de meros curiosos, simpatizantes quizás porque sigo disfrutando de su vieja música.

Anuncios