Por razones de mi actual trabajo, me he rencontrado con la teoría política que estudié en la Universidad. Y recupero temas de interés de hace 20 años, autores, apuntes, profesores, ideas… y música!

No hay muchas canciones que hablen en serio de sistemas políticos o incluso de la vida política. Al menos si no es para dejarla por los suelos. La canción protesta se explica por un contexto político y social cerrado y opresivo, o al menos en un estado de rebeldía adolescente. Evidentemente la canción laudatoria del statu quo es, cuando menos, sospechosa de propaganda.

Esta canción del disco de 1977 Harbor, producido por George Martin, lleva el sello melódico de este mítico grupo estadounidense. Armonías vocales, melodías, pop folk blanco ideal para conducir. Pero líricamente es extraordinario: obsérvese esta estrofa de indudable actualidad:

Political poachers push plump packages Politicastros que pegan pelotazos

Past pacified places en lugares tranquilos

Concerned citizens cry crude conduct Ciudadanos implicados deneuncian toscos comportamientos

‘Cause Captain Command del dictador

Don’t do dreams No sueñes,

Do dreary drivel drive sé frívolo

Doctor, daddy divine Doctor, dios

Prize shipment tonight, tomorrow tame tempers esta noche buque apresado, mañana serénate

To touch tender time para tener tranquilidad

Muy difícil de traducir (el “intento” es mío), quizás por la forzada estructura que dan las iniciales:

PPPP

PPP

CCCCC

CCC

DDD

DDDD

DDD

PSTTTT

TTTT

Misteriosa “PS”, (post scriptum??) pero que no empaña el esfuerzo de hacer una canción política seria y experimental. Y curiosamente tras una ardua investigación, no he encontrado nada acerca de esta enigmática canción (salvo las letras) en internet… el caso es que mi interpretación es que es un juego, un experimento en forma de versos algo inconexos.

A mi me sirven de excusa para recordar la gran película “Los idus de marzo” de George Clooney. El año que viene se celebrarán 500 años de la primera edición del Príncipe de Maquiavelo. En plena algarabía por el segundo aniversario de la Constitución de 1812, esa perla efímera del constitucionalismo europeo, el Príncipe lleva medio milenio siendo válido. Y Clooney lo reinterpreta magistralmente en las primarias demócratas. Bonitos ideales como envoltorio de un fin que justifica los medios. El interés general que sirve al interés particular. La vieja historia del mundo, de las artes humanas, de la política.

–      Los idus de marzo ya han llegado – se mofó Julio Cesar

–      Sí, pero aún no se han acabado – aseveró el vidente.

Plutarco también está de actualidad. Y mientras, seguimos huérfanos de canciones…

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