He leído que con internet, con la blogosfera en concreto, el conocimiento y la opinión se trivializan y el papel de los “expertos” pierde importancia. Estoy de acuerdo, cómo no, a la vista de este blog. Pues, ¡a trivializar!:

Papá Noel me ha traído la caja de “The Promise”, con todo el bloc de notas, que es como haberle robado el cuaderno a Bruce, los CDs y los DVDs, que a ver si puedo ver algún día. El material es bestial, de grande y de bueno. Me hace pensar, trivializando, que la capacidad creativa de Bruce era entonces, más que ahora, inconmensurable. Las cifras apabullan: entre los años 77 y el 80 (de Born to run a The river, pasando por Darkness) se le conocen ahora unas 55 canciones grabadas (incluyendo las de Tracks y excluyendo las distintas versiones, Fire o Racing on the Street, por ejemplo). Y seguro que hay más. Y si le añades que la lucha legar por lograr sus derechos de autor (¡¡tan de actualidad!!) llevó a la E Street Band a las míticas giras de 1978 para sobrevivir, estamos ante la cima de su etapa creativa.

Hoy ya no es lo mismo. En todo caso, para muchos ni siquiera hoy “es lo suficiente bueno para ellos”. Y si te fijas, de las 21 canciones nuevas publicadas recientemente en The Promise ninguna alcanza el top 10, mientras que en álbumes es el noveno más vendido (dentro de lo poco que se venda ahora, claro). Se ve quiénes somos los que seguimos gastando dinero en música y quiénes no. supongo que por la misma razón por la que tampoco Bruce está entre las 10 palabras más buscadas de la red y sí Miley Cyrus y Lady Gaga.

Para algunos The Promise es como esos power points que se hacen ahora en las bodas y los cumpleaños de los abuelos con fotos y videos del pasado que sirven para aflojar la lágrima de la concurrencia. Para otros es un documento de lo creativo que se puede llegar a ser, aunque sea hace miles de años y tuvieras un pelufo inaguantable. Un último ejemplo:

Anuncios