Elogio de Cortázar 

Una amiga belga como un bombón me mostró un grupo de su resquebrajada y plana tierra, K’s Choice. Me llamaron la atención dos canciones que desde entonces tarareo a menudo, una ocupación rara que tengo.

En la familia de mi marido ya era costumbre fumarse un canuto en sus reuniones antes de conocerme, por lo que no lo hacen por mí. Con el tiempo, las citas familiares “BBC” (bodas, bautizos y comuniones, aunque sean civiles y frecuentes) e incluso las más sencillas de domingos y festivos se ambientaban con el humo del hachís.

Siempre he pensado que “No es escondiéndose como se ganan las batallas, las batallas para ganarlas hay que librarlas”, frase que aunque se la escuché a un político en un telediario, me pareció de una verdad bellísima. Y aplicable a este caso. Al principio lo encontraba un poco excéntrico y hasta rechazable. Pero luego, una hace el esfuerzo por verle las ventajas y comprobé que era una familia que se reunía con felicidad, especialmente a partir del segundo porrito. Una felicidad que no superaría un control antidopaje, pero tampoco lo harían muchas familias dopadas de cabreo y envidia.

En una ocasión faltó el suministro y mis cuñados me resultaron insufribles. Como dar a luz sin epidural: sí, supernatural, pero insoportablemente doloroso. Desde entonces, cada BBC yo misma traigo la hierba.

 A veces se nos iba de las manos, pero nunca por las tensiones que malamente acumulan los “famas” de mis familiares. Rouco estaría encantado en nuestras reuniones: felices, distendidos, y a todos nos importaban muy poco las miserias de los demás. Esas miserias existen y si las miras con detenimiento, razón de sobra para mandarnos mutuamente a la mierda y a llorar exactamente “tres minutos”, como recomienda Cortázar. Pero, precisamente ése era el espíritu: no mirar nada con detenimiento y llorar en una esquina decorosamente.

No I don’t know what you want  No, no sé lo que quieres

And you don’t know  y tú no lo sabes,

So what’s the point of asking así que para qué preguntar

You’re almost happy eres casi feliz,

Almost content casi satisfecho

But your head hurts pero te duele la cabeza

Ahora que se va a poder usar el móvil en los aviones, último refugio de las ondas electrotontéticas, deberé buscar sustancias dopantes de alturas. ¡Qué cruz!

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