Los “tontos inmaculados” o los “bobos sin pecado”, para gustos traducciones, tienen grandes canciones. No, no hace falta que dejes de leer. Muchos me decís, supongo que sin ninguna intención, que este blog es demasiado cultureta en lo musical. Los que me conocéis sabéis de mi barroquismo en todo menos en la simpleza de mis convicciones.

Por eso, si algo sé es que esta bitácora no precisa que conozcas ni a los Fools ni a ninguno de los demás. Solo lee estas menos de 500 palabras y a ver qué pasa.

Decía que los Fools tienen grandes canciones. Una de ellas sonaba hoy en un momento interesente. Tú que tienes hijos podrás entender quizás mejor a lo que me refiero. Lo primero: en contra de los DVDs fijos en los cogotes de los padres cuando conducen.

Me explico: viajaba por Aragón, que no está cerca de Mordor, y comprobé lo que acabo de afirmar. Todos los padres robamos imágenes a nuestros hijos por el retrovisor. Cuando juegan, cuando cantan, cuando lloran, cuando… ¡constantemente! Pero hoy robé un rato de aburrimiento.

Laura veía por la ventanilla los coches pasar, las colinas, las nubes y los kilómetros. Estaba harta de ir sola en el coche. La música de fondo sonaba. Violines y guitarras acústicas que a ella no le decía nada. En fin, que iba ella sola consigo misma, supongo que pensando con sus aún pensamientos sencillos, esencialmente de color de rosa. Lo que vengo a afirmar es que ese rato de aburrimiento es muy valioso para ella porque:

1. piensa

2. se da cuenta de que se aburre

3. dentro de 100 veces más como esta, aprenderá a valorar cuando no se aburra.

4. ve y quizás mira paisajes nuevos para ella

5. oye y quizás escucha música

6. aprende a respetar el disfrute de los demás (en este caso de sus padres, que para variar no está mal), de placeres “raros” (conducir, escuchar música, mirar el paisaje).

Desde la perspectiva de los tres que íbamos en el coche, pensé que allí había cosas interesantes: el silencio, a ratos más largos que cuando Laura era más pequeña o Marco nos acompaña, que no es incómodo porque estamos juntos a lo nuestro; el respeto del otro y la intimidad de sus pensamientos.

Por último, una reflexión de todo ello: puede parece que el buen humor es un lujo. Pero se trata de un derecho fundamental. Y casi más para el que lo padece que para los demás. El buen humor no es estar con una sonrisa pegada en la cara. Es no estar enfadado o predispuesto al enfado. Es estar a solas con tus pensamientos o en el hiperespacio de las letras de tus canciones.

You’ve got me by the heart, me tienes por el corazón

Got me, You’ve got me by the heart. Me tienes por el corazón

I´m watching everything you do. Miro todo lo que haces

My head hurts, all I want is you. Me duele la cabeza, eres todo lo que quiero.

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