– Hi, my name is Israel. I am from Spain – él ya estaba en su habitación deshaciendo una maleta, ya desecha por dentro. Al oírme llegar se giró sobre el viejo parqué del colegio suizo al que habíamos llegado trabajar, como nuestros compatriotas gallegos de los años 60 y me espetó:

– Hola, me llamo Fede.

– ¿Hablas español?… ¿Eres español?

– No, italiano, pero casi – mientras desenvolvía su perfecto acento de Puerta de Hierro forjado en partidos de futbol de chiquillos, vi que en su discman estaba lo último de Pink Floyd.

– ¡No tienes nada de acento! Y además veo que te gusta Pink Floyd, pero The Division Bell es el segundo sin Roger Waters… no sé si me gusta ya….

– Me recuerda al sonido clásico del grupo. Toma, escúchalo.

Y desde entonces Fede es el mejor amigo que tengo que menos veo. Yo vivo en Madrid y bueno, él y su familia han vivido desde entonces en Glasgow, Basilea, Heidelberg, Boston… un trotamundos de las proteínas.

The division bell es hoy uno de mis discos favoritos de todos los tiempos. Y su música siempre me evoca aquel verano en el que con Fede y los demás monitores, viajamos, trabajamos, reímos y bebimos vino de Olon en Villars, Suiza. Buenos años, buena música. Buena música, buenos años.

Ah, y da igual que no conozcas esta canción. Cuenta lo que cuento.

Otra versión muy buena:

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