La música de las bodas en España tiene sus códigos. A mí nunca me han gustado Paquito el chocolatero, los pasodobles y los grandes éxitos de las pistas de baile. Pero hay que reconocer que funcionan. Recuerdo con una sonrisa las tonterías que hemos hecho con canciones tontas…

 En todo caso, cuando me casé grabé un CD con la música que quería que sonara. Y sonó. Sonó una canción que debería ser un himno en cada celebración de pareja: built to last, de Tom Petty & the Heartbreakers. I want her more than diamonds; I want her more than gold… the world is changing fast, but our love was built lo last… Aquí en versión en directo:

Y sonó sometimes i just have to say your name, de Del Amitri, una preciosa canción de amor que recuerdo mucho por el verso que dice que “with each new sign at every train-stop another hour without you is consigned to history” (no he encontrado el video para ponéroslo, pero es la última canción de Change everything)

 Pero hubo una tercera canción que recuerdo pero que no sonó porque, inesperadamente, la canté a capella.

 Siempre ha sido uno de los grandes clásicos de la primer época de Bruce más quizás en la versión en directo de “la caja”. De ahí me aprendí yo la letra. Cosa que mis amigos sabían cando a eso de las 4 am me pusieron el micrófono en la mano para que la cantara.

(Esta es una versión que he encontrado con Melissa Etheridge, una gran artista poco conocida aquí, en la onda Indigo Girls o Bonnie Raitt).

Es una canción que habla de ambiciones que para cumplirse necesitan escapar de “una ciudad llena de perdedores”, por lo que el protagonista “se larga para ganar”. En cierto sentido, se trata de una imagen muy habitual en grandes ciudades, donde la anomia, el individualismo y la necesidad de sentirse vivo entre el tráfico caótico y contaminante (“ejecutivos adoradores de sus coches taponan las avenidas” – Justin Currie). Ahora bien, para ganar verdaderamente debe convencer a su chica, Mary, que “está asustada y cree que ya no son tan jóvenes”. Pero le exige un poco de “fe porque hay magia en sus ojos”. Y luego, en un arranque de sinceridad, le dice “no eres una belleza, pero no estás mal y a mí eso me da igual”.

Hay gente que quiere huir por la Ruta 66, por la Cruz Verde o por el Paseo de la Castellana. En el fondo somos gente que huye de algo, de nosotros mismos, constantemente. A mi modo de ver, lo importante es huir hacia algo.

En fin, una bonita canción del más grande, Bruce. Gracias a mis amigos por ese momento mágico de hace ya casi 8 años. Cada vez que la he escuchado en directo (ya unas cuantas) me acuerdo de la única boda a la he ido en la que sonó la música que me gustaba y que significaba algo para mí y mi mujer. Para eso sirven las canciones…

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