Un día, cuando trabajaba en temas de medio ambiente, descubrí que acaban de nombrar Ministro de Medio Ambiente, Patrimonio y Artes de Australia a un tal Peter Garret, el cantante de Midnight Oil. Quizás con Gilberto Gil (ministro de Cultura brasileño) es el mejor ejemplo de rockeros en política.  

 

Peter Garret en el Parlamento Australiano
Peter Garret en el Parlamento Australiano

 

Hay casos de cantantes de pop-rock que se han implicado políticamente. Dejemos a un lado los que ceden canciones o se las “roban” para campañas electorales (es célebre el hurto de Reagan a Springsteen de su Born in the USA), o de un activismo político más o menos intenso (por ejemplo, Bono de U2; o los que han dado su apoyo a Obama). Hablo de un salto a la política activa. Casos de swarzenaggerismo en el mundo de la música.

El caso de Garret es paradigmático, sobre todo porque es ministro de un área de gobierno a la que ha dedicado su compromiso. Muchos  conoceréis a Midnight Oil por la célebre Beds are burning. Pero como suele suceder, detrás de un gran éxito hay una gran discografía. Se caracteriza por letras ambientalistas, pro-derechos de los indígenas australianos (por ejemplo, en The dead heart) o pacifistas (US troops). Son contenidos distintos a los habituales de amor y desamor. Eso ya tiene mérito. Dejo un video de muestra: My Country (nacionalismo irónico: “mi país acierte o se equivoque”, irónico porque luego tienen One country):

  

 

Pienso al repasar sus letras que ahora Garret está condicionado por lo que tantas veces cantó. En Bedlam Bridge afirma, en medio de un optimismo poco justificado, que:

 

 

“En esta ciudad sin caminos

Hay un edificio sin gente.

Las decisiones las toman el crimen y las armas.

[…]

Hay una banda que dispara y luego escucha.

Pero hay un lugar que no conoce la pobreza,

Una ciudad sin contaminación,

Hay un alma con buenas intenciones.

[…]

Tenemos líderes que están ansiosos,

Capitanes cobardes

Capitanes que se vuelven locos”.

 

La primera parte debe de ser esa ciudad en la que “votamos a un gobierno que tiene cuchillos en sus ojos” (Mountains of Burma)… Créeme, hay muchos más ejemplos en su canciones. Su música es una mina.

 

Así que un día me vi obligado a mandarle un email para darle la enhorabuena por su nombramiento y desearle suerte. No me contestó, pero resulta emocionante comprobar que alguien con el compromiso intelectual y personal de Garret sea el actual responsable de las políticas ambiental y cultural de un país como Australia. Habría que saber si con el tiempo es coherente y es buen getsor. De momento, sé que el Gobierno laborista australiano ha ratificado el Protocolo de Kioto. Y es que al exPrimer ministro Howard le llamaban el “Bush austral”.

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